Quizás en algunos momentos experimentaste cielos cerrados
durante el 2003, la tierra no produjo el fruto fue grande, más
ahora,
Dios abre un nuevo panorama delante de ti, que te lleva a una nueva
etapa para tu vida. Será una etapa de renacimiento, de brotes
nuevos, de esperanza nueva.
Pero es necesario reconocer que, en muchos casos, los cielos cerrados
fueron el resultado del rehusar enfrentar los pecados ocultos, de
no reconocer nuestras fallas y dureza de corazón.
La Palabra de Dios nos enseña que hay cosas que pueden detener
la lluvia:
» Egoísmo (Hageo 1:9-10)
» Rebelión y dureza de corazón (Amós
4:6-7)
» Inclinarse a otros dioses (Dt. 1:16-17)
|
Este
es el tiempo de confesar nuestro orgullo, ya que el arrepentimiento
siempre trae la lluvia del cielo, que es una señal
de que los cielos se han abierto otra vez. |
 |
|
|
Cuando
los cielos se abren, hay abundancia de fruto en la tierra. Ese es
tu destino para 2004. Primero tienen que venir los cielos nuevos
y luego viene la tierra nueva. Primero
viene la visión y luego la conquista.
Pero, ¿Qué hace que la lluvia caiga? Estudia estos
5 principios:
1. Arrepentimiento 1ª Reyes 8:35-36
2. Buscar su rostro Amós 5:4-8
3. Adorar a Dios Zacarías 14:17
4. Amar y Obedecer a Dios Deuteronomio 11:13-14
5. Pedirla Zacarías 10:1
No podemos conquistar tierras nuevas sin tener primero cielos nuevos,
y no podemos tener cielos nuevos sin primero alinearnos con el carácter
de Dios.
No esperes a que la vida se te venga encima. Busca a Dios y Él
te dará dirección.
No llenes la agenda de este año con lo urgente en vez de
lo importante. Enfócate en una cosa y te será firme
» Job 22:28 Determinarás asimismo una cosa, y te será
firme, y sobre tus caminos resplandecerá luz.
¡Que Dios llene tu vida de su Gloria este 2004!
|
|
A principios del Año 2004 saldrá
a la venta el libro "Muéstrame tu Gloria",
de Marco
Barrientos.
Este
libro presenta las conferencias del congreso Aliento del Cielo
2003, que fueron dadas por Danilo Montero, Aquiles Azar, Mike
Fehlauer, Larry Hill, John Burns, y el propio Marco, y que reflejan
la gloria de Dios vivida durante los tres días que duró
el congreso.
Todos los que asistimos fuimos impactados por un encuentro con
Dios mismo que ha marcado y cambiado nuestras vidas para siempre.
Es por eso que queremos compartir estas enseñanzas a todas
las personas que no pudieron asistir al congreso, y animarles
a que compren el libro.
Nuestro anhelo es que cada página le hable y ministre de
tal forma que su vida pueda quedar impregnada de la Gloria de
Dios.
|